VILLENA
- ixchelcultura

- hace 5 días
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No es necesario leer los clásicos del siglo de oro español para saber que este país ha dado muchos pícaros al mundo. Hay otros tópicos pertinentes, un país donde se recurre con frecuencia a la improvisación, donde son frecuentes las chapuzas, donde campa a sus anchas el "ya vale", o dejar la cosas a medias, u olvidarse de mantener la obra que se ha hecho. Por eso se le ha llamado un país de pandereta, de rico folclore y nula ciencia -no porque no haya científicos, sino debido al abandono, cuando no desprecio, por parte de la Administración-, en fin, un país de sol y chiringuitos, de tapas y siestas, donde la negligencia o la desidia están a la orden del día. Y digo todo esto desde la indignación y rabia que me ha causado la noticia del robo del Tesoro de Villena, un maravilloso conjunto de piezas arqueológicas de enorme valor material pero mucho más valor científico y patrimonial. Y lo han robado porque estaba en un pequeño museo supongo que con mínimas medidas de seguridad, si es que había alguna. Algo parecido a los robos de obras de arte en las iglesitas rurales. Pues no y mil veces no, las piezas arqueológicas importantes, igual que los cuadros de Velázquez o Goya, deben estar en los museos que garanticen su protección al cien por cien. Es igual quién haya sido el culpable del suceso, o el responsable de cuidar y proteger ese tesoro, ellos, en todos los rangos de la Administración, local, provincial, autonómica o nacional, deben ser cesados por negligentes o lerdos. A ver si España llega de una vez a la modernidad, a la seriedad en los asuntos serios, a la profesionalidad, a ver si nos civilizamos de una vez por todas y dejamos la picaresca, el pintoresquismo y la siesta mental en el desván de los viejos recuerdos.


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